Recuérdame recordar
Habrá un día después de este confinamiento. Y quizás merezca la pena recordar aprendizajes para cuando las prisas regresen, vuelva el desayuno rápido antes…
Habrá un día después de este confinamiento. Y quizás merezca la pena recordar aprendizajes para cuando las prisas regresen, vuelva el desayuno rápido antes de salir, también los atascos de tráfico volverán, las agendas se completen de reuniones innecesarias y la miopía del día a día nos haga olvidar este espacio de valiosos aprendizajes. Cuando el día a día nos coma de nuevo, date tiempo para recordar lo que has vivido.
[Este POST ha sido publicado previamente en el blog de Bernardo Crespo bajo el título "Recuérdame recordar #AprendizajesParaElDíaDespués"]
Decía un amigo mío en estas fechas que cuando se pierde a un ser querido, te reconcilias con tu naturaleza y es entonces cuando sientes un chispazo de lucidez sobre lo que realmente importa en la vida. Este confinamiento está siento un chispazo planetario de lucidez. Deseo que no perdamos esa claridad el día después.
“Este confinamiento está siento un chispazo planetario de lucidez. Deseo que no perdamos esa claridad el día después.”
#AprendizajesParaElDíaDespués
Aprendizajes para el día después o una recopilación de recordatorios para que cuando la normalidad se restablezca, el día a día no nos vuelva a comer:
#1 – Recuerda que el tiempo de desplazamiento al trabajo y la contaminación de tu vehículo es una decisión opcional. Recuerda que en esos días que vivimos la contaminación del planeta llego a disminuir más de un 20% [1], ¿Merece la pena contaminar para ir a tu lugar de trabajo hoy?
#2 – Recuerda que se puede agradecer a diario todos los gestos que valoras y que construyen unidad. Lo hiciste a diario a las 8:00pm cuando tenías miedo a morir, ¿seguro que no tienes nada que agradecer con un aplauso al final del día de hoy? #AplausoSolidario #AplausoSolidario – Twitter Search
#3 – Recuerda que durante el tiempo de confinamiento, nos habríamos vuelto locos sin WhatsApp y también nos volvimos locos por el uso que decidimos hacer los más de dos mil millones de usuarios de WhatsApp [2] y de las diferentes soluciones de mensajería. Recordemos que el uso consciente que damos a la tecnología es el que dota de utilidad o perversión a la misma. La conversación sobre la propiedad de los datos es otra conversación.
“Recordemos que el uso consciente que damos a la tecnología es el que dota de utilidad o perversión a la misma.”
#4 – Recuerda la cantidad de iniciativas en las que tomaste partido para comunicar tu estado de salud, hacerte tests o facilitar información sensible con el objeto de ayudar a mejorar la situación de crisis causada por el coronavirus. Y recuerda lo poco que te preocupó en ese momento tu privacidad. El uso de los datos no es malo per sé, el problema está en el fin del uso de esos datos. Y para fines distópicos ya nos pone el vello de punta Yuval Noah Harari en este artículo [3]. Recuerda esta reflexión cuando vuelvas a rellenar una encuesta sobre la importancia de la privacidad y el consentimiento en el uso de tus datos. ¿Salud o Privacidad? El debate está servido. Recuerda esta distinción después de la crisis.
#5 – Recuerda que fue la tecnología la que te ayudó a gestionar el teletrabajo y a gestionar la rutina del confinamiento. Recuerda que gracias a las plataformas de vídeo conferencia gratuitas pudimos ver y hablar con nuestros seres queridos. Recuerda la la generosidad de aquellas empresas que facilitaron este difícil periodo. Y recuerda antes de volver a fijar la próxima reunión, proponer a los invitados si merece la pena hacer la reunión presencial o no (recordatorio #1).
#6 – Recuerda que fue el confinamiento el que te puso enfrente de los ojos el reto de cuidar de tu alimentación y practicar ejercicio. Si entonces tuviste tiempo de cuidar-Te, ¿por qué no te queda tiempo ahora para cuidarte? Quizás el ser humano solo se encarga de su salud cuando más cerca siente el riesgo de la muerte. Recuerda que todos somos contingentes como rezaba el malogrado José Luis Cuerda en “Amanece que no es poco” [4]. Y no solo la alimentación y el ejercicio físico, recuerda que el humor también forma parte de la tarea de cuidarte.
#7 – Recuerda que aunque fue difícil trabajar desde casa con tus hijos, nunca tuviste más tiempo para seguir de cerca sus avances, sus dudas y tus/sus bloqueos a la hora de estudiar. Y recuerda que ellos vivieron esta crisis contigo confiando en que tú eras el adulto. Y que todos tuvimos tiempo para perder los nervios y tiempo para recuperar el sosiego. Y recuerda que todos vivimos aquella crisis juntos. Recuerda volver a aprender con ellos. Cada día.
#8 – Recuerda que la prudencia detuvo la celebración en Barcelona del Mobile World Congress de 2020 el 13 de febrero (con 3 contagiados en Italia y 2 en España, y, 63.851 contagiados y 1.380 muertes en China) [5] que se tenía pensado celebrar entre el 24 y el 27 de febrero con alta presencia de las empresas tecnológicas del país milenario. Recuerda que la prudencia declaró las medidas de aislamiento en Wuhan (foco geográfico de la pandemia) desde el día 23 de enero cuando en China ya había 830 casos detectados y 25 fallecidos (CGTN on Twitter: “One day in #Wuhan through a photographer’s lens… “ ).
Y recuerda que la imprudencia permitió que se celebraran las concentraciones del Día Internacional de la Mujer del 8 de marzo, un mitin de VOX y los partidos de la Liga Española hasta el fin de semana del domingo 8 de marzo (con 625 contagios y 17 muertes en España, 7.375 contagios y 366 muertes en Italia; 19.016 casos activos, 80.735 casos acumulados y 3.119 muertes en China) [5].
#9 – Recuerda que la movilidad de ciudadanos en una realidad global, nos hace a todos los países por igual partícipes de la seguridad global ante riesgos de pandemia. Y que los avances en la detección temprana ya no dependen únicamente de la Sanidad de tu país. Recuerda que nunca estuvimos todos tan conectados, con sus ventajas y sus inconvenientes. Y recuerda que quizás la enorme arrogancia de las fronteras no soluciona las crisis de salud cuando el problema que las causa tiene el aspecto tan minúsculo de un microbio. Aunque algunos estados decidan recurrir a la vigilancia extrema para seguir cerrando sus fronteras. Recuerda que la confianza es el último ingrediente de la ecuación. (recordatorio #4)
El autor
Bernardo Crespo
Advisor C-suite en IA, datos y estrategia. CEO de Quantum Markethink y Director Académico en IE. Ayuda a comités de dirección a decidir con criterio en la era de la IA.
LinkedIn