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Inteligencia Artificial

Un mundo generativo esperanzador y también aterrador creado por la IA

[Este contenido lo ha compuesto un humano. La IA ha intervenido en algunas de las traducciones. La imagen de cabecera está creada al 100% por un humano].

8 min de lectura

Déjame reflexionar sobre lo que creo que es el valor (y el peligro) más extraordinario de la AGI (inteligencia artificial general). En pocas palabras, esa idea está en su capacidad de generar realidad a través del lenguaje.

[Este contenido lo ha compuesto un humano. La IA ha intervenido en algunas de las traducciones. La imagen de cabecera está creada al 100% por un humano].

Hipótesis #1 - Los humanos somos seres lingüísticos

Los humanos somos seres lingüísticos. Creamos realidad con el lenguaje:

  • “Yo os declaro marido y mujer”
  • “Le declaro culpable de todos los delitos de los que se le acusa…”
  • “Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.”
  • “Inventas vitam iuvat excoluisse per artes” … “El Premio Nobel de Economía se concede este año a…”

Nuestras creencias, nuestro marco legal y contractual, nuestras monedas, nuestras normas de convivencia civil, cualquier cosa desde nuestro sistema financiero hasta el agradecimiento y el reconocimiento se basa en constructos lingüísticos. Los humanos creamos nuestras instituciones y nuestra estabilidad a partir del lenguaje. Incluso nuestros métodos de innovación, la forma en la que ideamos nuevas realidades, empieza con lenguaje:

How Might We <insertar objetivo audaz, muy ambicioso y bienintencionado> mediante ?

Por tanto, todo lo que somos, cómo vivimos, cómo nos comportamos y cómo nos relacionamos se apoya en constructos lingüísticos. Generamos realidad a través del lenguaje. Somos seres humanos lingüísticos.

“El lenguaje es muy poderoso. El lenguaje no se limita a describir la realidad. El lenguaje crea la realidad que describe.” —Desmond Tutu.

Hipótesis #2 - El contenido generado por IA supera al contenido generado por humanos (en la última década)

La AGI ya es capaz de crear desde código hasta imágenes y vídeo, incluso lenguaje natural escrito o hablado, cualquier cosa que nadie es capaz de distinguir si la ha creado un humano o una máquina (el fin del test de Turing).

La IA ya es capaz de engañar a un contestador automático (IVR) de atención al cliente y desbloquear servicios bancarios. Y no solo a los bancos: también se puede engañar a los familiares.

Incluso Google decidió allá por febrero de 2023 que a partir de ahora optimizará su buscador en función del contenido de alta calidad en lugar de la práctica anterior de priorizar el contenido generado por humanos frente al no generado por humanos. Google ha renunciado a diferenciar el contenido generado por humanos del generado por IA.

La realidad de hoy (sobre todo a partir del 30 de noviembre de 2022) se mezcla con contenido generado por IA, ya sea texto, voz, imágenes o vídeos. Los únicos sentidos humanos que quedan quizás sean el gusto y el olfato, pero no por mucho tiempo. Aunque eso es parte de otra conversación. De hecho, la mayor parte del contenido que estamos leyendo, viendo o escuchando ahora mismo puede que esté generado en gran proporción por modelos preentrenados de IA inducidos por prompts humanos en lenguaje natural.

Si te comparto este titular de The Atlantic:”Welcome to the Internet of Thingies: 61.5% of Web Traffic Is Not Human” ni te vas a creer que ese artículo se escribió hace una década. Y así fue. Imagina la realidad después de noviembre de 2022, el lanzamiento del acceso gratuito y masivo a ChatGPT. Y luego el resto se sumó a esta nueva fiesta universal generada por IA.

“Los ordenadores son inútiles. Solo pueden darte respuestas.” —Pablo Picasso

Posibles derivadas de esta nueva realidad de Inteligencia Aumentada

Te ahorro una reflexión larga y meditada sobre las posibles repercusiones de combinar la hipótesis n.º 1 y la n.º 2. Alguno pensará que son hechos y no hipótesis. Prefiero ir al grano y plantear algunas preguntas sencillas:

  • ¿Cuánto nos falta para que los partidos políticos diseñen programas electorales y manifiestos políticos con humanos dando instrucciones a una IA?
  • ¿Cuánto nos falta para que las sentencias judiciales las escriba una IA a partir de una investigación exhaustiva realizada por una IA que accede a la mayor base de datos del planeta de veredictos anteriores?
  • ¿Cuánto nos falta para que los humanos premien estudios e investigaciones cocreados y generados por IA?
  • ¿Cuánto nos falta para que los profesores manden ensayos que compondrá una IA y entregarán los alumnos?
  • ¿Cuánto nos falta para gobernar el mundo con normas y estándares creados por humanos pidiéndoselo a herramientas de IA?
  • ¿Cuánto nos falta para atribuir a las herramientas construidas sobre IA la autoridad que solíamos conceder a los sabios humanos?

Quizás tengamos que asumir que la narrativa ya no debería ser humanos contra máquinas, sino inteligencia humana aumentada por máquinas y viceversa. Si estamos entrando masivamente en la era de la IA (Inteligencia Aumentada, y no inteligencia artificial), ¿cuáles son los pasos necesarios para transitar hacia esta nueva realidad? Una realidad en la que los humanos conectarán con preguntas ámbitos de sabiduría inesperados y sin relación entre sí, y las máquinas encontrarán las respuestas para que los humanos, de nuevo, decidan el rumbo del futuro.

Aquí va un posible manifiesto para evitar un futuro no deseable, un Manifiesto por una IA Responsable:

  1. Que los humanos supervisen el resultado de la IA (sean preguntas o respuestas) y sean, en última instancia, responsables del resultado de los algoritmos.
  2. No dejar que los humanos compitan con la AGI.
  3. Que la AGI haga tareas humanas cuando el análisis computacional profundo sea clave para encontrar la solución. Siempre de vuelta al punto 1.
  4. Obligar a los humanos (a las corporaciones) a ser transparentes con los datos que alimentan la IA generativa. Dicho de otro modo, transparencia sobre los datos del corpus.
  5. Obligar a los humanos que usan AGI a cuestionar los resultados y a pensar y razonar desde la perspectiva y el marco contrarios. Obligar a la IA a ser crítica para enriquecer nuestro pensamiento, limitado y sesgado cognitivamente.
  6. Prohibir a los humanos usar la AGI para crear fake news y difundir desinformación. Poner límites (multas internacionales ejemplares) al uso de la AGI con fines de desinformación.
  7. Prohibir a los humanos usar la IA con fines bélicos. No permitir que la IA mate a humanos bajo ninguna circunstancia.
  8. Obligar a los humanos a responsabilizarse del contenido generado por IA y a etiquetar como tal cualquier contenido generado por IA. Penalicemos y multemos a los humanos que intenten ocultar que los contenidos se crearon con ayuda de AGI.
  9. Que los humanos (las corporaciones) puntúen el resultado de los algoritmos en función de las fuentes de datos originales y del feedback humano que acaban dando ese resultado. Si el trade-off entre interpretabilidad y rendimiento resulta irresoluble, elijamos otra vía para priorizar la claridad sobre la comprensión (quizás las fuentes o un razonamiento mágico). Siempre de vuelta al punto 1.
  10. Que la diversidad humana esté representada de forma justa en todas las fuentes de datos que alimentan cualquier algoritmo.

Por primera vez podemos aumentar la inteligencia humana sin esfuerzo y cambiar el curso de la historia pidiéndole a una máquina que reescriba la historia. Cómo sería la historia si la hubieran contado los oprimidos (los pueblos indígenas) y no el opresor (los colonizadores). Por primera vez podemos elaborar razonamientos complejos a partir de premisas más justas sin mucho esfuerzo, ¿cuál sería la mejor aplicación de la computación cuántica bajo el prisma y con el propósito de salvaguardar el planeta? ¿Cómo regular la IA para evitar que la IA compita con los humanos y forzar que cualquier solución algorítmica esté siempre bajo supervisión humana?

El poder de preguntar es la base de todo progreso humano." —Indira Gandhi.

Algunas de estas preguntas son la base de un futuro más deseable, y ahora podemos hacerlo sin esfuerzo. La IA no se sindicará ni irá a la huelga cuando la obliguemos a trabajar 24/7. Solo deberíamos preocuparnos por la huella de carbono que genera el uso de la AGI, el impacto social de un acceso igualitario a la AGI y la gobernanza del uso de la AGI. No es tarea de poca monta, pero ahora hemos ganado algo de ocio. Mientras tanto, los humanos podemos dedicar nuestro tiempo a pensar en mejores maneras de salvar este planeta y generar una deriva más sostenible para las generaciones futuras. En última instancia, será la calidad de nuestra intención la que preserve o destruya nuestra existencia. ¿No ha sido siempre así?

A modo de ilustración, la siguiente tabla se ha construido para obligar a GPT-4 a enfrentarse a los ocho ejemplos de riesgos de la IA detectados por el Center for AI Safety y publicados el 30 de mayo de 2023, y pidiéndole de forma creativa que encuentre soluciones por adelantado.

Todo depende de la calidad de nuestra intención. No culpes al facilitador.

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Fuente: elaboración propia de Bernardo Crespo a partir de instrucciones personales a GPT-4 tomando "8 Examples
of AI Risk" del Center for AI Safety (junio de 2023)

Los datos y la tecnología son meros facilitadores del cambio. Somos nosotros, las personas, quienes debemos liderarlo.

Quizás deberíamos empezar por reunir sabiduría humana para marcar el rumbo y acuñar nuestra visión de futuro:

Cita #1 “Los ordenadores son inútiles. Solo pueden darte respuestas.” —Pablo Picasso

Cita #2 “El poder de preguntar es la base de todo progreso humano." —Indira Gandhi.

Cita #3 “El lenguaje es muy poderoso. El lenguaje no se limita a describir la realidad. El lenguaje crea la realidad que describe.”—Desmond Tutu.

Fuentes:

El autor

Bernardo Crespo

Advisor C-suite en IA, datos y estrategia. CEO de Quantum Markethink y Director Académico en IE. Ayuda a comités de dirección a decidir con criterio en la era de la IA.

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