De la post-verdad a la post-realidad: Contenidos, Consciencia y Confianza.
Cuando descubrimos las múltiples modalidades de la IA generativa, comprendemos que cada una de ellas representa formas distintas de representar datos (o in…
Cuando descubrimos las múltiples modalidades de la IA generativa, comprendemos que cada una de ellas representa formas distintas de representar datos (o información) y formas diferentes de ingerir esa información (o datos). Asumir una realidad aumentada y multimodal —ya sea en texto, imágenes 2D, audio, vídeo o imágenes 3D; sea dato estructurado o no estructurado— es quizás uno de los impactos más inesperados en nuestra vida cotidiana. Pasamos de no creer en nada a que todo pueda confundirse fácilmente con la realidad. Una simple aplicación montada sobre un pequeño modelo de lenguaje natural es capaz de clonar voz, generar un vídeo, construir una imagen 3D, componer una sinfonía, o, incluso preparar un informe para el comité de dirección de una compañía. Nunca he visto más artículos sobre el reto de consultoras para demostrar su valor en esta era de información sintética e inteligencia aumentada.
Un artículo que parece verdad, una imagen que resulta sorprendentemente veraz, un vídeo tan real que no puede ser cierto, un informe que te hace reflexionar hasta que contrastas su origen… todo resulta inquietantemente bueno. Es como haber transitado en apenas tres años de la post-verdad a la post-realidad.
Es como haber transitado en apenas tres años de la post-verdad a la post-realidad.
Hemos evolucionado las redes sociales hasta llenarse a diario de basura generada por IA. (AI slop). Estamos creando lugares de trabajo en los que la media de pérdida de tiempo por leer con detenimiento correos, documentos y presentaciones aparentemente bien construidos consume casi 2 horas de media al mes al 40%de las empresas (AI workslop). La emocionalidad de los usuarios de esta era post-digital está más tocada que nunca y cada vez muestra síntomas de dependencia enfermiza de la inyección de dopamina que supone el dorado digital de un post ampliamente compartido.
Generaciones en todo el mundo sueñan con vivir de la popularidad de la basura generada por IA que comparten (Informe Remitly de profesiones). Y de veras que hay esperanza para superar este bache derivado de no haber generado suficientes guardarraíles para unas plataformas que netamente entretienen a políticos y a manipuladores necesitados de recompensa emocional. Empieza a desarrollarse cierta fatiga visual cuando detectamos que una imagen ha sido generada por IA y no hay huella de "CR". Y la experiencia de usuario se perfecciona para atraparnos en horas de scroll infinito.
Se puede salir de este atolladero emocional del que partimos. Para generar confianza (al menos para retomarla) hay que pisar sobre bases sólidas para poder impulsarnos de las tierras movedizas (fango digital) de las que partimos. Quizás pisar fuerte sea asumir la distinción entre lo real y lo sintético. El riesgo de una era de confianza limitada es que resulta perfecto para actores que viven y promueven las factorías de memes (memetic warfare) Y el riesgo está en que no resulta fácil discernir.
hay esperanza para superar este bache derivado de no haber generado guardarraíles [en la era de la IA]
REALIDAD, PERCEPCIÓN Y CONSCIENCIA
Empecemos por definir el concepto de “realidad", ¿Qué es la realidad? Aquello que percibimos con nuestros sentidos de forma empírica, que transformamos en percepción y que incorporamos a nuestra vida en forma de consciencia. Tenemos constancia porque experimentamos con nuestros sentidos y eso nos permite diferenciar realidad de alucinación. Eso permite tomar consciencia.
Entonces, ¿qué es la consciencia? Aquí se abre un melón nada menor: nuestra percepción se ve alterada por una larga serie de nuevos artefactos con los que no contábamos hace menos de tres años. Lo que nos obliga a redefinir los conceptos de realidad, percepción y consciencia. Cuando menos, nos obliga a auditar con criterios más críticos la percepción y a construir consciencia de forma más cuidadosa.
¿Acaso queríamos realmente incorporar a nuestra limitada memoria objetos / hechos / contenidos que narran historias cuya única certeza es que han sido generados por IA? Imágenes de un político que no apreciamos fracasando estrepitosamente, de una celebridad captada in fraganti, noticias falsas de un conflicto que no existe o incluso informes con análisis sustentados en datos inventados. A la realidad le han crecido aristas de percepción que antes no existían.
A la realidad le han crecido aristas de percepción que antes no existían.
Por supuesto, esta reflexión inicial abre múltiples conversaciones en torno a la concepción de la verdad y de lo real. Y también debería hacernos pensar en cómo se altera. La trazabilidad, la procedencia (certificabilidad de origen) y la capacidad de auditar contenidos generados por IA deviene uno de los retos clave en el contexto actual donde todo está manchado de IA.
EL RIESGO DE LA DESCONFIANZA
Ha llegado a mis manos estas semanas atrás un paper académico de Cornell University relativo al reto de la mímica perfecta generada por IA y de veras que no he dejado de reflexionar desde entonces. No sé si me inquieta más la dificultad de discernir o la deriva natural hacia encerrarse en uno mismo (solipsismo) ante la falta de certeza sobre qué es realidad y qué no lo es.
Alguna de las siguientes reflexiones creo que pueden ayudar a desenmascarar la ponzoña de un futuro complejo sobre la falta de certeza en la atribución del calificativo de real o sintético:
0. Fatiga sobre la búsqueda de los real y confianza negativa. Es básicamente la sensación de que nada de lo que percibo es auténticamente real y tiene unas implicaciones directas en la formación de la confianza. Un quiebre en la confianza es algo que no es menor. Si aplicamos la fórmula de la transformación digital <𝙵(𝚃𝚡𝙳) = 𝚖𝚊𝚡. (𝙿𝚎𝚘𝚙𝚕𝚎 + 𝙳𝚊𝚝𝚊 + 𝚃𝚎𝚌𝚑𝚗𝚘𝚕𝚘𝚐𝚢) ^ 𝚃𝚛𝚞𝚜𝚝> El impacto de una confianza de signo negativo (desconfianza) actúa como un “inversor exponencial” que aplasta el potencial del sistema. Da igual el valor aportado por las personas o los datos o la tecnología, el resultado es cercano a cero.
1. Marco epistemológico: percepción, conciencia y criterios de verdad. Distinguir con precisión percepción (captación y procesamiento sensorial) y conciencia (integración reflexiva) y, ante representaciones verosímiles pero sintéticas, replantea los criterios cotidianos de verdad en la verificabilidad, la corroboración cruzada y la trazabilidad —para contener el riesgo de solipsismo. De veras que nos toca recurrir a redes de confianza para verificar la realidad.
2. Autenticidad y gobernanza de procedencia. La “economía de la autenticidad” prima la procedencia (provenance), marcas de agua y metadatos fiables; esto exige políticas de atribución, rendición de cuentas, auditorías de modelos y estándares interoperables de procedencia a nivel sectorial. No es de extrañar que la tokenización aplicada a la autenticidad de contenido sea una tendencia detectar por Gartner en su último Hype de tecnología emergentes.
3. Resiliencia reputacional, seguridad y forense digital. Frente a desinformación y suplantaciones, se requieren detección temprana, protocolos de rectificación y responsables claros, reforzados por autenticación fuerte (biometría/llaves), firma digital de origen y capacidades forenses como estándar transversal. No podemos admitir que la mentira sea una opción en personas con vocación de servicio público.
4. Memoria colectiva, aprendizaje y evaluación. El archivo histórico y la formación convergen: preservación con sellos temporales, huellas criptográficas y curaduría institucional. Nos toca evolucionar los sistemas para integrar validaciones de fuentes verificables, trazabilidad del proceso de publicación y originalidad demostrable. Se revaloriza el criterio, el método y la auditoría. Corren tiempos de validación continua y también de banalidad sobre el impacto de la mentira.
5. Salud mental y diseño de experiencias verificables. Para mitigar ansiedad, cinismo y desapego por sobreexposición a emulaciones perfectas generadas con IA se requieren altas dosis de higiene digital o digital detox. Desde pausas planificadas hasta listas blancas de fuentes, expertos (no politizados) en curación humana, así como interfaces que etiqueten lo sintético (Content Credentials, C2PA, OpenTimestamps, ForensiBlock, etc) y expliquen por qué aparece un contenido y ofrezcan verificación en uno o dos clics de metadatos e incluso trazabilidad.
Cuando analizamos las principales habilidades requeridas en esta era de la post-realidad (realIdAd) nos aparecen pensamiento crítico, curiosidad y creatividad, comunicación, aprendizaje multidisciplinar y creo que no debemos olvidar el desarrollo de pensamiento analítico y la alfabetización tecnológica al mismo tiempo que no dejamos de lado seguir colaborando y generando equipo entre humanos y máquinas.
Esta era de la inteligencia aumentada ya no tiene vuelta atrás y me temo que necesita de guardarrailes (caso Adam Raine). Quizás nos toque revisar nuestras conversaciones para incorporar de forma simbiótica y no binaria, la relación entre humanos e IA. Y a esta conversación no solo pueden estar invitados técnicos. Entender los retos que presenta la IA en nuestro contexto va más allá de ser reto tecnológico, para convertirse en un reto socio-tecnológico.
Entender los retos que presenta la IA en nuestro contexto va más allá de ser reto tecnológico, para convertirse en un reto socio-tecnológico.
Contenidos recomendados:
- Li, Shurui. "Perfect AI Mimicry and the Epistemology of Consciousness: A Solipsistic Dilemma." arXiv, 6 Oct. 2025, arxiv.org/abs/2510.04588.
Nota: [Este artículo se etiqueta como "Human led". Machines conduct checks, highlight and correct errors, enhance output. Las máquinas realizan comprobaciones, resaltan y corrigen errores, y mejoran el rendimiento. Esquema basado en la Dubai Future Foundation. "Human-Machine Collaboration (HMC) Icons." Dubai Future Foundation, dubaifuture.ae/hmc]

Bernardo Crespo is a seasoned digital transformation and data strategy leader with over 25 years of experience. He has held leadership positions in Fortune 500 companies and digital consultancies, and has founded and advised numerous startups and venture builders. Currently, as CEO of his own firm, Quantum Markethink, he provides strategic guidance to C-suite executives, helping them navigate the complexities of digital transformation.
Furthermore, he serves as an Academic Director at IE Executive Education, where he brings his expertise in emerging technologies, digital strategy, data strategy, and artificial intelligence to the classroom. Prior to these roles, he spearheaded digital transformation initiatives at Merkle Spain and led digital marketing at BBVA, where he notably pioneered the application of gamification in banking.
Bernardo is also the co-author, with Gam Dias, of "The Data Mindset Playbook: A Book about Data for People Who Don't Feel Like Reading about Data" (KDP, March 2023).
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El autor
Bernardo Crespo
Advisor C-suite en IA, datos y estrategia. CEO de Quantum Markethink y Director Académico en IE. Ayuda a comités de dirección a decidir con criterio en la era de la IA.
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