Un buen metaverso
¿Qué fue antes, los huevos —la Cultura— o las gallinas —la Innovación?
HUEVOS O GALLINAS
¿Qué fue antes, los huevos —la Cultura— o las gallinas —la Innovación?
Al parecer fueron antes los huevos, pero no los huevos de gallina. Las gallinas llegaron después, según distintos autores de biología evolutiva. [1]
La innovación liderada por la literatura de ciencia ficción, o la innovación basada en literatura sci-fi, es una realidad. Los alumnos del curso del MIT sobre literatura de ciencia ficción del siglo XXI imaginan posibles derivas tecnológicas a partir de la literatura [3]. No me sorprende que, con la gente leyendo menos y viendo más series distópicas en streaming —Black Mirror de HBO, Years and Years de la BBC—, estemos a punto de crear algo realmente indeseable.
Quizá el reto de nuestra sociedad sea escapar de todas esas narrativas y empezar a centrarnos en versiones más pacíficas, armónicas y atractivas del futuro que estamos construyendo TODOS en el momento presente.
Otra forma de sacar partido a las narrativas distópicas omnipresentes a las que todos estamos expuestos es hacer un análisis pre-mortem de nuestro futuro deseable. Es hora de que nos pongamos todos con ello.
Atención e Intención
Hace unos años una maestra transpersonal, Leonor Langa, compartió conmigo un mantra precioso:
“donde pones tu atención es donde pones tu energía”–Joe Dispenza
Mark Zuckerberg nos sorprendió esta semana anunciando la deriva que imagina para los próximos 10-20 años de Internet, el Metaverso [4]. Una nueva realidad donde la RA y la RV omnipresentes se fundirán con nuestra vida física actual creando una realidad nueva —y también la base de las nuevas líneas de ingresos de Facebook más allá de las limitaciones que imponen las plataformas de Google y de Apple y su dominio absoluto de la Internet móvil.
Te guste o no, los ejercicios de visión de Zuckerberg son un intento revolucionario de adelantarse a sus competidores y además rejuvenecen unas audiencias objetivo ya envejecidas y en fuga por la irrupción de TikTok, Snapchat y tantas otras redes sociales.
El reto no es crear una segunda generación de redes sociales; la cuestión aquí es observar que las redes sociales han mermado y siguen mermando nuestra ya enferma atención. Mi lectura de esta realidad que cambia a la velocidad de la luz es que guarda cierto parecido con el aumento de diagnósticos de enfermedades autoinmunes. Igual que las enfermedades autoinmunes atacan y dañan órganos y células sanas de nuestro cuerpo, las redes sociales y el internet móvil de las cosas ya han atacado nuestra atención hasta-ahora-sana, drenando nuestra energía y minimizando nuestros esfuerzos innovadores por diseñar una buena vida para cada ser humano que existe en este planeta.
El reto no es crear una segunda generación de redes sociales; la cuestión aquí es observar que las redes sociales han mermado y siguen mermando nuestra ya enferma atención.
Puede que no conozcamos la raíz causante de estas enfermedades autoinmunes y, la verdad sea dicha, atacan y a veces matan células y sistemas esenciales de nuestra hermosa y armónica biología. Las redes sociales ya han demostrado su capacidad de dañar democracias y de mermar la autoconfianza de los adolescentes. Quizá sea momento de revitalizar nuestra antigua convivencia armónica y quizá-no-tan-hermosa y empezar a imaginar una buena vida para todos nosotros. Y eso empieza por escribir nuevas narrativas sobre lo que significa una buena vida en este planeta.
Un buen Metaverso
Al imaginar un buen metaverso, huiremos de las derivas distópicas de Black Mirror y empezaremos a sembrar lo que hoy creemos que será un futuro deseable.
Para empezar a sembrar una visión deseable de un buen metaverso, estas son mis reflexiones:
- Un buen metaverso debería ser una plataforma confiable. Concebir un futuro digital donde la confianza no sea un nice-to-have sino un requisito ex-ante. Y eso significa que las personas mantengan el control de sus datos y también que los creadores de cualquier plataforma o tecnología sean responsables siempre que no se garanticen transparencia, supervisión y rendición de cuentas.
- Un buen metaverso debería ofrecer por defecto libertad para controlar mis datos. Y eso empieza por hacer los datos interoperables, portables y trazables. Lo que en otras palabras debería consistir en dejar que todos y cada uno de los usuarios tengan acceso a la memoria de datos de sus acciones en el metaverso.
- Un buen metaverso debería aspirar a la sostenibilidad en un contexto digital. Entendiendo la sostenibilidad bajo tres pilares básicos: Socialmente sostenible, es decir, igualitario, accesible y no discriminatorio; Medioambientalmente sostenible, y Sostenible desde lo normativo, es decir, conforme a la normativa vigente y éticamente robusto.
- Un buen metaverso debería estar construido sobre unas reglas de juego con lo humano por delante. Y eso implica hacer por adelantado una serie de análisis pre-mortem de futuros indeseables. La mayoría de esos análisis pre-mortem empiezan por observar la Internet de hoy: no puede ser propiedad exclusiva de los gigantes tecnológicos. No debe construirse sobre el engagement como primera prioridad, para no alterar democracias ni dañar a los niños. Tiene que ofrecer cierto grado de equilibrio en la extracción de valor de los datos entre empresas, desarrolladores, creadores y usuarios finales. Tiene que ser sana y no dañina para los niños, y fácil de controlar para los padres.
La conversación está abierta.
La mayoría de estas reflexiones están extraídas de un ejercicio colaborativo construido allá por diciembre de 2020 con un grupo de alumni de mi programa executive de Transformación Digital en IE Business School titulado "Por un Futuro Digital Sostenible"[7]. Aunque está en español, sí recomiendo usar la traducción simultánea a quien tenga interés en leer ese gran ejercicio pro-bono.
Matthew Ball fijó un conjunto completo de reglas del juego para este nuevo futuro del metaverso más adelante este mismo año [5] y antes, en enero de 2020 [6]. No pierdas la oportunidad de leerlas todas. Matthew Ball ya ha hecho un ejercicio inspirador y generoso.
Este artículo es un intento incompleto de co-crear una buena visión para el metaverso. Citando la invitación de MZ[4] :
”El metaverso no lo creará una sola compañía. Lo construirán creadores y desarrolladores que hagan nuevas experiencias y objetos digitales interoperables y que desbloqueen una economía creativa mucho mayor que la que hoy permiten las plataformas actuales y sus políticas.” –Mark Zuckerberg. Oct 2021.
Nos toca a nosotros escribir de forma colaborativa la literatura de ciencia ficción del presente de hoy sobre la que las mentes innovadoras diseñarán el futuro de mañana. ¿Quieres participar?
Fuentes de inspiración:
[1] https://www.science.org.au/curious/earth-environment/which-came-first-chicken-or-egg
[2] https://www.siliconrepublic.com/machines/science-fiction-future-technology
[3] https://news.mit.edu/2021/inhabiting-21st-century-science-fiction-0521
[4] https://about.fb.com/news/2021/10/founders-letter/
[5] https://www.matthewball.vc/all/forwardtothemetaverseprimer
[6] https://www.matthewball.vc/all/themetaverse
[7] https://www.bernardocrespo.com/documento-por-un-futuro-digital-sostenible/
El autor
Bernardo Crespo
Advisor C-suite en IA, datos y estrategia. CEO de Quantum Markethink y Director Académico en IE. Ayuda a comités de dirección a decidir con criterio en la era de la IA.
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